Menú Principal
Artículos  
Cuba  
Ensayos
Crítica  
Entrevistas
Literatura
Galería  
Libros
La simpatía adversa
Ventana Mágica
Ideologic Cubaimport.

La ideología cubana contemporánea, tanto en el exilio como en la isla, se organiza según la
lógica gregaria de la modernidad. No es malo; solamente aburrido. Como la bohemia
decimonónica, las sociedades de socorros mutuos, las ligas y los partidos bajo “manifiestos”,
una vez que se establece la filiación personal del pensador, ya se pueden determinar, y hasta
predecir, los puntos de vista en los más disímiles frentes. De ahí que el debate político cubano
carezca de la frescura del que, por el momento, disfrutan los venezolanos.

Considerando las siempre honrosas excepciones, tenemos que un defensor público de los
viajes a Cuba creerá a su vez que hay que levantar el embargo, que Kerry será mejor
presidente que Bush, que es mejor Zapatero que Aznar, que Maradona es mejor futbolista que
Pelé y que las albóndigas son más sabrosas que la hamburguesas McDonald`s. Así, todo de
carretilla, como prefabricado. En este caso estamos tratando con un pensamiento que cumple,
pero que no sorprende.

De manera similar, las autoridades ideológicas de la isla (la política del exilio es menos
pretenciosa) manejan una lista de nombres de intelectuales y artistas extranjeros que ofrecen
en calidad de productos importados a los ávidos y por lo general desinformados lectores de la
isla. La lista es interesante caso por caso; tediosa cuando se analiza panorámicamente.

Uno de esos intelectuales es Ignacio Ramonet, a quien se le atribuyen hazañas intelectuales
exageradas o, en sentido contrario, se le sustrae a una simplicidad que asusta. Este
intelectual de origen español, que ejerce en la Universidad Denis Diderot, París, es en verdad
más complejo de como lo hacen aparecer sus camaradas cubanos de La Jiribilla (siempre
uso mayúsculas). Pero a esta publicación y su “tropa editorial”(!ojalá la batalla fuera de ideas!)
solo le interesan (por manipulables) algunos de sus dogmas; ni siquiera todos.

En el No. 160 de La Jiribilla aparece una entrevista realizada por el Sr. Pascual Serrano a
Ramonet. Aunque no es una buena entrevista (al final sabemos más lo que piensa el
entrevistador que el entrevistado), da la oportunidad de prevenir contra estos desusos.

Desde su propio título se asegura que la lectura de la realidad “ideológica” cubana es
maniquea. Y eso es doblemente cierto. No solo está la posición reiteradamente ofensiva a lo
que se hace en Cuba; también contamos con el otro extremo: la defensa  a ultranza del
castrismo, incluso de sus barbaridades. Ramonet, por cierto, no cae en este simplismo, pero
es incapaz de llegar hasta el fondo del problema. En la izquierda tradicional, entre los
paleocastristas, existen prejuicios morales que obstaculizan el ejercicio del pensamiento
crítico. Ramonet es prisionero de estos diques espirituales.

En la entrevista también se pone al descubierto esa curiosa trampa, tan de moda, que
equipara a Bush con Hitler y a su gobierno con el nazismo. Además de la intención
propagrandística de esta treta (no olvidar que llamar “nazi” a alguien está penalizado por varias
legislaciones), existe un elemento de crisis intellectual que estimula a este ejercicio. Como se
sabe, desde hace bastante tiempo el pensamiento político de izquierda no produce algo
nuevo. Es, como decía, una opción intelectual demasiado aburrida, que ha pasado de la crítica
valiente al moralismo; y del revolucionarismo al parroquialismo.

Al equiparar a Bush con Hitler la izquierda se está eximiendo de generar un pensamiento
innovador, dejando las cosas preparadas para retomar que lo que en su momento hizo el
pensamiento antifascista. Quieren reciclar lo pasado en un nuevo contexto, en lugar de
ponerse a pensar de forma independiente; un poco más libre de la historia. La izquierda es
cada día más (pseudo) romántica y menos iluminista.

La historia no tiene fórmulas para entender los nuevos tiempos; y la frase que asegura que
estudiar el pasado nos exime de repetir los viejos errores no pasa de ser un lugar común. Es
apenas una locución sobrentendida: una bobería.

Ramonet, en un desliz, equipara el Congreso de Intelectuales Antifascistas de los años `30
con los mítines antiglobalizadores de hoy. Ya está dicho: analogías como esta solo buscan
apuntalar con el pasado la falta de imaginación del presente. El plagio deja de ser entonces un
accidente para convertirse en un método.

Por demás, se me ocurre que la posición de Ramonet acerca de la presencia extranjera en
Iraq, así como su  punto de vista “moderado” sobre la retirada de las tropas españolas del
escenario bélico es muy interesante en medio de la elementalidad de la izquierda radical. Con
seguridad, sus puntos de vista no satisfacen a la ortodoxia castrista. Ellos no lo dicen; no lo
dirán, por supuesto. Se trata de una vieja regla: de política internacional en Cuba solo habla
Fidel Castro.

Lo que más me incomoda es la autovictimización. La Jiribilla, por citar un ejemplo, es una
institución que pertenece al mundo de los dominadores; de ninguna manera sus editores
navegan a contracorriente. Lo que predomina en el mundo de hoy es el show que han puesto
en escena globalizadores y antiglobalizadores. Tanto unos como otros “actúan” la gran
mentira. El colmo de toda esta hipocresía es que Ramonet considere que Le Monde
Diplomatic es un proyecto editorial marginado en la repartición mediática.

La izquierda es cómplice de los monopolies. Ella misma es un “cartel” psicorrígido. Ramonet,
por ejemplo, ha cabildeado hasta lograr una entrevista con Fidel Castro. ?Qué busca con ello?
Pues que su libro se convierta en bibliografía obligatoria de los estudios sociales. El lo dice. Lo
sueña. Eso es poder, eso es “imperialismo”cultural vergonzante ejercido en nombre de “la
pobreza”. La Jiribilla debería ser fiel con lo que predica; y su batalla, si va a ser de ideas, tiene
que renunciar a todas las ofensas y presiones que emiten día a día “transnacionalmente”,
como el propio imperialismo que dicen criticar.
e m i l i o  i c h i k a w a / All rights reserved.
Junio 2004