Retrato de Emilio Oscar Alcalde
(Presentación del artista en Columbia University. Abril-2006)
Emilio Oscar Alcalde es habanero por formación. Profunda y ortodoxamente metropolitano. Ha
hecho y exhibido cine en nombre de Cuba, Colombia, Rusia y los Estados Unidos. Reside hoy
en la barriada de Coral Gables, en Miami.
En 1979 Alcalde matriculó en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana
considerando que esa carrera podría ayudarle a experimentar en el mundo del sonido y las
ediciones musicales. Un mal cálculo; precisamente eso: los cuatro semestres iniciáticos de
matemática a que la facultad somete a sus jóvenes ingresos para hacer la decantación
vocacional le hicieron rectificar su utopía.
Esta experiencia fallida le sirvió al menos para valorar con pasión la próxima. Emilio Oscar
Alcalde matriculó en los Estudios Cinematográficos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
(ECIFAR, también conocidos como Estudios Granma), ubicados en la calle Ayestarán, casi
llegando a las más famosas calzadas de Infanta y Carlos III (Salvador Allende según el
urbanismo revolucionario). Hay algún filme donde se ve a Emilio Oscar, junto al actor Patricio
Wood, correr en un jeep por una sabana pinareña con una pierna rota por la sobreactuación. El
ECIFAR (o estudios Granma) tenía algo importante para quien quería hacer cine en esa época:
dinero y recursos; además, la oportunidad de salir a estudiar “fuera”; es decir, salir de la isla
manteniéndose dentro del cine.
Así Emilio Oscar Alcalde consiguió dar el paso fundamental en su formación artística: un viaje
de estudios a la antigua Unión Soviética, entre 1986 y 1991, donde conoció la Perestroika de
Mijaíl Gorbachov y el rigor intelectual de la tradicional escuela rusa de cine (VGIK); comparable,
según la experiencia de otros amigos, a las escuelas rusas de música, ajedrez y ballet.
Es fácil conseguir una idea de lo que Emilio Oscar Alcalde vivió en la escuela de cine fundada
por Eisenstein, heredera de lo mejor del cine ruso pre-soviético. Mencionemos solo algunos
eventos: allí tuvo como tutor a Yuri Ozerov, uno de los íconos del realismo socialista
cinematográfico (junto con Bondarchuk, Guerasimov y Naúmov), quien fuera director de la
emblemática cinta “Liberación” y “La batalla de Stalingrado” superproducción donde Alcalde
fue a su vez asistente de dirección. El profesor Baisfel, su maestro de dramaturgia, fue el co-
guionista de “Iván el Terrible”; vecino de Eisenstein además, tenía una relación profesional
muy cercana con el mítico maestro. Vadim Yusof, su profesor de fotografía, fue director de
fotografía de las obras “La infancia de Iván”, “Andei Rubliov” y “Solaris”. Una simpática
sombrilla en este recuento docente corresponde a su profesora de literatura, con nombre
reservado, famosa en el claustro por haber suspendido a Tarkovsky en literatura rusa. Por
último anoto que dos condiscípulos de Emilio Oscar, Fiodorov “Fedia” Bondarchuk y Tigrán
Keasayán, firman entre los máximos representantes del cine ruso contemporáneo.
En el diverso mundo del cine Emilio Oscar Alcalde ha trabajado como guionista, productor y
director. Ha incursionado en el cine documental y el de ficción consiguiendo importantes
premios. Entre sus obras exhibidas y premiadas se encuentran:
-“El encanto del regreso”. Ficción. 80` minutos. La Habana, 1991. Director y coguionista.
Premio Caracol 1991.
Premio Circulo Pre Colombino de Plata en el Festival de Cine de Bogotá 1993.
También exhibida en el Festival de Cine Cubano Alternativo. Miami, 2003.
-“La ciudad de los durmientes”. Ficción, 25 min. 1995.
Director y coguionista.
-“Made in Frankenstein”. Ficción. 25 min. 1995. Blanco y negro.
-“Puerta cerrada”. Ficción. 30 min. 1997. Colombia. Festival Internacional de Cortometraje de
Clermont-Ferrand, Festival de Cine de Cartagena, Festival de Cine de Huesca.
De su participación en el Festival de Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba, destacan sus
trabajos:
-1985 “Obá-Ilú”. Documental. Premio Caracol. 1985.
-1985 “Viaje de vida y vuelta”. Documental. Premio de cine documental en Leipzig.
Entre toda la filmografía de Emilio Oscar Alcalde existe una tetralogía de documentales de
corta duración que si son vistos de forma sucesiva, o mediando entre ellos cortos intervalos de
tiempo, dejan una insoportable sensación de angustia. Un deseo de “desacelerar”, incluso de
“detenerse”, sucede a esa suma veloz de circunstancias destinales narradas por el autor.
Cesare Savattini decía de los cortometrajes y textos del neorrealismo italiano (de Rosselini,
Visconti, De Sica, Lattuada, Lizzani, De Santis) que conformaban un cine de atención social con
acento en los protagonistas colectivos. Lo mismo se dice de los vórtices de las grandes
ciudades (de Time Square, por ejemplo), y de las revoluciones, que son los epicentros de la
historia. Pero si uno atiende bien, si se mira con orientación centrípeta, tras el protagonismo
colectivo podemos descubrir la trascendencia singular de los individuos: la sonrisa del niño
debajo de la promoción de Cadillac, la plenitud de la vejez en una foto de Alcalde, la
profundidad de la fotonovela en un pasaje de Antonioni.
Esa tetralogía documentalística de Emilio Oscar Alcalde, en la que me atrevo a decir que hay
por lo menos un par de obras maestras de nuestro cine, está formada por los filmes “Viaje de
vida y vuelta”, “Obá Ilú”, “En un lugar lejano”, y el documental que hoy traemos a la Universidad.
El documental que presenta la Casa Hispánica de Columbia University, “René Cabel, el tenor
de las Antillas”, auspiciado por el Centro Cultural Cubano de New York, dirigido por la Sra.
Iraida Iturralde, fue estrenado en el Teatro Tower de Miami el 4 de junio de 2005. Seleccionado
para el XII Festival de Cine de Bogotá-2005, trata de captar la vida “insiliar” y “exiliar” del tenor
popular René Cabel. Cantante, boxeador, luchador, artista con sentido del humor y ganas de
vivir descomunales, es recordado en el filme por muchos de sus amigos, entre ellos, la
cantante Olga Guillot, el político José Pardo Llada, Rosendo Rosell, René Touzet, María
Ciérvide y otros amigos.
Que sirva esta noche como un homenaje a la memoria del artista y como motivo para
reunirnos en esta hermosa y enérgica ciudad.