volver
menu

Sawgrass.

Desde la orilla de la I-95
la vista del anochecer en el trópico es cursi
amorosamente cursi
Lo digo por su leonada textura
por el rojo aurora que deja ver el agua superior
disfrada de panza del cúmulo confiado

Desde ese mismo lugar donde los autos
desairan con estampidas de cien millas por hora
las iglesias de pinos parecen obreros verdes
rendidos ante la palabra del tirano
Ellos están ahí
Ellos están allá anunciando al criprés
Y frente a las botas la alfombra de sawgrass

Tendiendo a un niño torpe que no consigue enorgullecer
al padre o satisface a la abuela
o al ave que se clava en sus propios huevos
por no poder calcular distancias
la caricia del sawgrass hiere la piel brillosa y seca
Provoca incluso una complicidad de uñas en la noche

Lo peor de la yerba es su alegría
Esa hilaridad de marfil que traza mapas en las piernas
y opera en los brazos sin malestar aparente

En sus ganas de amar el sawgrass puede llegar a besos
Y debe el novio a su regreso justificar las embestidas
Explicar los ecológicos rencores
el precio razonable que exige un horizonte
cargado de flamencos

EI-2005.